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noviembre 12, 2019
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Cuidado de la pintura del automovil

Bien es conocido que con el tiempo el brillo de la pintura va desapareciendo, a cambio de una apariencia opaca o un aspecto mate, en especial en colores oscuros (negro, azul, rojo, entre otros).

Si bien los fabricantes de pintura garantizan el pintado de un vehículo entre 5 y 10 años, el brillo y la integridad de la pintura se ven afectados por factores que dañan la apariencia estética y pueden llegar a depreciarlo.

Pero, más allá del recomendado lavado semanal existe la forma de actuar frente a los factores que afectan la integridad de la pintura.

Daños y soluciones

Según la procedencia del daño, se podrían caracterizar cuatro grupos principales de agresiones:

1. Orgánicas o biológicas: son las derivadas de sustancias animales o vegetales. Las resinas producidas por los árboles o sus hojas se adhieren firmemente a la capa de pintura, siendo necesario en algunos casos el uso de disolventes para su remoción. En general, para este tipo de agresiones, basta con pulir las zonas afectadas (opacidades o decoloraciones), pero, si el daño es profundo, hay que lijar y repintar.

2. Mecánicas: por contacto con objetos de mayor dureza (piedras u otros vehículos), salvo que se hayan removido las capas internas de la pintura o deformado la superficie, es suficiente con pulir y brillar para recuperar el brillo y apariencia perdidos. De lo contrario, habrá que lijar y repintar.

3. De tipo industrial: por productos originados en procesos o industriales. Por ejemplo, el ácido de batería se neutraliza con la aplicación de abundante agua sobre la zona afectada, pero si la sustancia ya ha actuado, se deben lijar y restituir las capas de pintura afectadas. Igual sucede con el líquido de frenos, pero, si no es suficiente con la aplicación de agua, se debe calentar la zona a 60°C durante al menos media hora y luego pulir y brillar. Para polvo industrial, humo u hollín, con el lavado del vehículo debería ser suficiente. Sin embargo, pueden llegar a requerirse limpiadores específicos, pulido y abrillantado o, en casos extremos, lijado y repintado.

4. Climáticas: causadas por fenómenos medioambientales como radiación solar ultravioleta, humedad, salinidad y frío, basta con lavado frecuente y ceras de protección.

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